Santiago Pino, estudiante de tercer año de Obstetricia, es fundador de Klinik-Mat, una plataforma basada en Inteligencia Artificial que él mismo desarrollo y hoy reúne más de 500 casos clínicos interactivos. Su startup, nació a partir de una observación directa durante sus prácticas: la variabilidad en la exposición clínica de los estudiantes de salud y la dificultad recurrente para integrar conocimientos antes de enfrentar los exámenes de pretítulo. Para dar el paso desde un prototipo técnico en desarrollo hacia un modelo de negocio ordenado, Santiago se integró a Acelera UDD, programa donde comenzó a estructurar la iniciativa.
El nacimiento de Klinik-Mat: Del aula a la programación
Antes de ingresar a Obstetricia, Santiago cursó un año de Ingeniería Comercial en otra institución, buscando una salida laboral tradicional. Sin embargo, su vocación por la biología y el complejo sistema de la salud femenina lo llevaron a cambiarse de carrera.
Durante sus primeras rotaciones en centros de salud y hospitales, notó que el aprendizaje práctico dependía en gran medida de la contingencia del día a día: mientras un alumno tenía la oportunidad de asistir un parto, otro podía pasar la jornada sin ver casos de alta complejidad, aun cuando la exigencia académica final terminara siendo la misma para ambos. A esto se sumaba el cuello de botella en cuarto año con el «pretítulo», un examen integrador donde muchos estudiantes muestran dificultades para aplicar la teoría a casos reales.
«¿Cómo es posible que un alumno no sepa resolver un caso clínico? En una clase tradicional no integras todo, aprendes materia. La integración se hace a través de la exposición práctica», explica Santiago. Frente a la falta de tiempo de los docentes para redactar casos clínicos de forma masiva, el estudiante decidió automatizar el proceso. De forma autodidacta, aprendió a programar y a entrenar un modelo de Inteligencia Artificial alimentándolo con los programas académicos de la carrera y las normativas estandarizadas del Ministerio de Salud (MINSAL).
Tras estructurar el software y entrenar el modelo de Inteligencia Artificial, Santiago comenzó a validar la plataforma mediante una metodología de Building in Public en LinkedIn. Poco después, realizó un piloto exitoso con estudiantes de la Universidad de Chile, confirmando que la necesidad en el ecosistema académico era real.
La experiencia en Acelera UDD: Mentoría y trabajo en equipo
El acercamiento inicial de Santiago a la aceleradora ocurrió de forma indirecta. Mientras participaba en Incuba UDD para obtener créditos académicos, presentó el avance de su plataforma a Carlos Varela, Director del Ecosistema de Emprendimiento EdEm UDD. Al ver el nivel de desarrollo de la herramienta, las autoridades evaluaron que el proyecto se ajustaba al perfil de Acelera UDD. A pesar de cursar apenas el tercer año de carrera —cuando el programa suele recibir a alumnos de últimos años o egresados—, se realizó una excepción para incorporarlo.
Dentro del programa, a Santiago se le asignó como mentor a Luis Santiago, fundador de Pegasi. Este acompañamiento fue clave para comenzar a familiarizarse con los conceptos del mundo de las startups, la estructura financiera y la organización de tiempos.
La mentoría también abordó uno de los principales desafíos del fundador: la tendencia a trabajar de manera individual. Comprendiendo la necesidad de delegar para poder escalar el proyecto, Santiago abrió una convocatoria interna en la UDD y sumó como socia a Antonia Garay, Alumni UDD de Ingeniería Civil Industrial con experiencia en marketing corporativo. Con esta incorporación, el equipo dividió funciones: Antonia asumió la estrategia de ventas, marketing, networking y presentación de pitches, mientras Santiago se enfoca en la programación y el desarrollo técnico del software. Actualmente, ambos avanzan en la redacción de su Founders Agreement, tras asesoría legal facilitada por el programa.
Validación institucional y proyecciones
El ingreso a Acelera UDD también aportó una validación frente a la comunidad académica. Santiago señala que, si bien al inicio existía cierto escepticismo sobre la viabilidad de que un alumno desarrollara una tecnología de este tipo, el respaldo del programa ayudó a consolidar la credibilidad del proyecto ante docentes e instituciones.
En cuanto al desarrollo del producto, el equipo trabaja en la creación de un módulo específico orientado a la preparación de exámenes de «pretítulo», utilizando pautas y retroalimentación de alumnos de distintas universidades.
En el ámbito comercial, Klinik-Mat proyecta su expansión internacional. Durante el verano, la plataforma tuvo un piloto en Perú, mercado que mostró una alta receptividad y valoración por el uso de casos clínicos digitales debido a las dinámicas propias de la carrera en ese país. Con el producto validado y el soporte metodológico recibido en Acelera UDD, la startup busca consolidar su presencia en el mercado peruano y evaluar futuros pasos hacia otros países hispanohablantes, demostrando cómo las herramientas de acompañamiento universitario ayudan a encauzar proyectos técnicos hacia soluciones sostenibles en el tiempo.






